Reducción de 90 a 15 días de permanencia para algunos turistas


El Ministro de Seguridad de Panamá, Juan Manuel Pino, ha declarado que la crisis migratoria en la selva del Darién ha alcanzado un punto crítico. Estas palabras fueron pronunciadas durante una conferencia de prensa en la que se presentaron nuevas estrategias gubernamentales destinadas a hacer frente al creciente flujo irregular de personas que cruzan la frontera sur del país.

Pino expresó su preocupación diciendo: “Lógicamente, ya estamos al límite de nuestras capacidades debido al flujo masivo de personas”. Según él, más de 350,000 migrantes irregulares han atravesado la peligrosa selva desde Colombia hacia Panamá en lo que va del año 2023, una cifra que supera el total de cruces registrados en todo el año anterior. Muchas de estas personas cruzan la frontera en condiciones precarias mientras se dirigen hacia el norte de América.

Ante este sombrío panorama, Samira Gozaine, directora del Instituto de Inmigración de Panamá, ha anunciado una serie de medidas destinadas a abordar el aumento de llegadas irregulares al territorio panameño. Una de estas medidas incluye la eliminación de puestos de control y asistencia migratoria en ciertos municipios fronterizos, que son los primeros en recibir a los migrantes. Gozaine explicó: “Vamos a retirar los puntos de control y asistencia migratoria de las comunidades receptoras de Bajo Chiquito y Canaán Membrillo, con el objetivo de reducir el impacto sanitario y de seguridad en estas comunidades. Estas pequeñas comunidades de 200 a 300 personas están recibiendo diariamente a entre 3,000 y 4,000 personas”.

Además, las autoridades del país han anunciado un aumento en las deportaciones de personas con antecedentes penales, así como un incremento en los vuelos de repatriación para los migrantes irregulares. Gozaine afirmó: “Continuaremos expulsando y deportando a ciudadanos irregulares con antecedentes penales, con el apoyo de vuelos del Servicio Nacional Aeronaval (Senan). Si es posible, triplicaremos la cantidad de vuelos”.

El Gobierno también tiene previsto reforzar la vigilancia y el control en los puntos de entrada del país, así como llevar a cabo patrullajes marítimos para interceptar embarcaciones de organizaciones ilegales dedicadas al tráfico de personas.

Una medida que ha generado confusión es la reducción del período de permanencia de algunos turistas en el país, pasando de 90 a 15 días. Gozaine explicó: “Reduciremos la estadía de turistas de 90 días a 15 días, aunque esta medida no se aplicará a todas las personas ni a todas las nacionalidades. La decisión se tomará en función de ciertos criterios de perfilamiento, aunque no especificó cuáles serían estos criterios”.