La oficina de aduanas de China anunció la prohibición sobre la importación de todos los productos de mar que viniera de Japón “para proteger la salud de los consumidores chinos”.
China, que ha sido el país que más se ha opuesto a la medida de Japón de verter en el oceáno Pacífico las aguas residuales de la planta nuclear de Fukushima , señaló que la decisión del gobierno japonés es “extremadamente egoísta y un acto de irresponsabilidad” e indicó que le están “heredando una herida abierta a las futuras generaciones de la humanidad”.
La medida china está calculada para dañar la economía japonesa e incluso Tokio admitió que los negocios dedicados a esta industria iban a ser golpeados por este tema.
China y Hong Kong juntos importan más de US$1.100 millones en comida de mar desde Japón cada año. Eso es igual a la mitad de las exportaciones de este rubro para el país nipón.