La red educativa canadiense, Maple Bear, tiene planes audaces para América Latina al anunciar su objetivo de inaugurar 100 escuelas bilingües en la región para 2025, concentrándose en países como Panamá, Costa Rica y México. Como parte de su estrategia, la empresa ha presentado un informe que resalta la crucial importancia de la inversión educativa para el desarrollo económico y social en naciones como Colombia, Ecuador, Chile, Bolivia, Uruguay y México.

El informe titulado “Catalizar la Educación”, elaborado en colaboración con el Foro Económico Mundial, se dirige a padres, educadores, inversionistas y expertos, abordando temas que van desde los beneficios económicos de la educación bilingüe hasta las lecciones aprendidas de la pandemia. Aunque el informe se centra en siete países diferentes, resalta desafíos y oportunidades comunes en la región. Además, hace hincapié en el potencial de la inversión privada como catalizador para mejorar el acceso y la calidad educativa.

Natalia Tieso, ejecutiva de Maple Bear, subraya la relevancia del estudio en la región y señala específicamente a Panamá como un objetivo clave para la expansión. A pesar de ser considerado un país con potencial para convertirse en una economía avanzada, Panamá aún enfrenta desafíos en términos de inversión en educación. A través de este ambicioso proyecto, Maple Bear busca fomentar un diálogo sobre la mejora de la educación en una era desafiante pero llena de oportunidades para el crecimiento del país y la región en su conjunto.


“Estamos especialmente interesados en ponernos en contacto con expertos en educación y líderes Panamá por su gran potencial en ese sector”.

Natalia Tieso

Según afirma Natalia, Panamá es un país en el que Maple Bear busca activamente tener un impacto, y es uno de los siete países incluidos en su reciente estudio. Panamá, así como Costa Rica, tienen mucho en común, ya que son países de renta alta con un enorme potencial de crecimiento futuro en educación de alta calidad. Sin embargo, Panamá invierte actualmente sólo el 3,91% de su PIB en educación, por debajo de la media regional y mundial.